Parásitos intestinales en perros y gatos: todo lo que debes saber

Angel Arias
Medico veterinario

Los parásitos intestinales son uno de los problemas de salud más comunes en los animales de compañía. Pueden afectar a mascotas de cualquier edad, aunque los cachorros y gatitos son los más vulnerables. Además de comprometer su bienestar, algunos de estos parásitos pueden transmitirse a las personas, convirtiéndose en un tema importante para toda la familia.
Conocer cómo se contagian, cuáles son sus signos y cómo prevenirlos es fundamental para mantener a nuestras mascotas sanas.

¿Qué son los parásitos intestinales?
Son organismos que viven en el aparato digestivo del animal y obtienen de él los nutrientes que necesitan para sobrevivir. Algunos son microscópicos y otros pueden alcanzar varios centímetros de longitud.
Los más frecuentes en perros y gatos son:
Gusanos redondos.
Gusanos ganchudos.
Tenias o gusanos planos.
Tricúridos.
Protozoarios como Giardia y Coccidios.
¿Cómo se contagian las mascotas?
Las vías de contagio más comunes incluyen:
Contacto con heces contaminadas.
Ingestión de tierra, agua o alimentos contaminados.
Consumo de presas o animales pequeños infectados.
Transmisión de la madre a los cachorros durante la gestación o la lactancia.
Ingestión de pulgas infectadas, especialmente en el caso de algunas tenias.
Incluso las mascotas que viven dentro de casa pueden infectarse.

Signos clínicos más frecuentes
Algunos animales pueden no mostrar síntomas, mientras que otros presentan:
Diarrea.
Vómitos.
Pérdida de peso.
Abdomen distendido, especialmente en cachorros.
Falta de apetito o aumento exagerado del mismo.
Pelaje opaco y de mala calidad.
Presencia de gusanos o segmentos blancos en las heces.
Debilidad o retraso en el crecimiento.
En infestaciones severas, los parásitos pueden causar anemia o incluso obstrucciones intestinales.
¿Pueden transmitirse a las personas?
Sí. Algunos parásitos intestinales tienen potencial zoonótico, es decir, pueden afectar a los seres humanos, especialmente a niños, adultos mayores y personas con sistemas inmunitarios debilitados.
Por esta razón, la higiene y los programas regulares de desparasitación son esenciales.

¿Cómo se diagnostican?
El médico veterinario puede recomendar:
Examen coproparasitológico (análisis de heces).
Pruebas rápidas para algunos protozoarios.
Evaluación clínica completa según los signos del paciente.
En ocasiones, puede ser necesario repetir los análisis para aumentar la posibilidad de detectar los parásitos.
Tratamiento
El tratamiento dependerá del tipo de parásito identificado. Generalmente incluye medicamentos antiparasitarios específicos y, en algunos casos, terapia de soporte para corregir la deshidratación o la anemia.
Es importante no medicar a las mascotas por cuenta propia, ya que no todos los desparasitantes actúan contra los mismos organismos.
¿Cómo prevenir los parásitos intestinales?
La prevención es mucho más sencilla y económica que el tratamiento.
Recomendaciones principales:
✅ Desparasitar a perros y gatos según el calendario indicado por el veterinario.
✅ Recoger las heces diariamente.
✅ Mantener limpios los espacios donde vive la mascota.
✅ Controlar las pulgas y otros parásitos externos.
✅ Evitar que consuman basura, agua estancada o animales muertos.
✅ Realizar controles veterinarios periódicos.
✅ Lavarse las manos después de manipular heces o tierra contaminada.

Mitos frecuentes
"Mi mascota vive en casa, no necesita desparasitación."
Falso. Los huevos y larvas de algunos parásitos pueden ingresar al hogar a través del calzado, alimentos o incluso otros animales.
"Si no veo gusanos en las heces, no tiene parásitos."
Falso. Muchas infestaciones no son visibles a simple vista.
"Un solo tratamiento elimina el problema para siempre."
Falso. La reinfección puede ocurrir si no se mantienen las medidas preventivas.
