Gastroenteritis en perros
Angel Arias
Medico veterinario

Gastroenteritis en perros
La gastroenteritis en perros es una de las afecciones digestivas más comunes en la medicina veterinaria. Se caracteriza por la inflamación del estómago y los intestinos, lo que provoca síntomas como vómitos y diarrea. Aunque en muchos casos es leve, puede volverse grave si no se trata a tiempo.
¿Qué es la gastroenteritis en perros?
La gastroenteritis es la inflamación del tracto gastrointestinal, principalmente el estómago y el intestino delgado. Puede aparecer de forma repentina (aguda) o prolongarse en el tiempo (crónica), dependiendo de su causa.

Causas más comunes
Existen múltiples factores que pueden provocar gastroenteritis en los perros:
Cambios bruscos en la dieta
Ingesta de alimentos en mal estado o basura
Parásitos intestinales
Infecciones virales o bacterianas
Intolerancias o alergias alimentarias
Ingestión de sustancias tóxicas
Estrés o ansiedad
Algunos virus, como el parvovirus canino, pueden causar gastroenteritis grave, especialmente en cachorros.
Síntomas
Los signos clínicos pueden variar en intensidad, pero los más frecuentes incluyen:
Vómitos
Diarrea (a veces con sangre)
Pérdida de apetito
Letargo o debilidad
Dolor abdominal
Fiebre
Deshidratación
Es importante prestar atención si los síntomas duran más de 24 horas o si el perro es muy joven, anciano o tiene otras enfermedades, mientras antes se detecte estos síntomas se debe llevar a la mascota a consulta para poder tratar la enfermedad a tiempo
Diagnóstico
El veterinario realizará un examen físico y Pruebas de laboratorio
Análisis de sangre
Examen de heces
Ecografía o radiografías
Pruebas para descartar virus específicos
El diagnóstico correcto es clave para aplicar el tratamiento adecuado nosotros los veterinarios debes siempre hacer exámenes de sangre para poder tener un diagnóstico adecuado para nuestros pacientes,

Tratamiento
El tratamiento dependerá de la causa y la gravedad del caso. Generalmente incluye:
Ayuno temporal (12–24 horas, según indicación veterinaria)
Hidratación (agua o suero oral)
Dieta blanda (pollo hervido y arroz, por ejemplo)
Medicamentos para controlar vómitos y diarrea
Antibióticos (solo si hay infección bacteriana)
Desparasitación si corresponde
En casos graves, puede ser necesaria la hospitalización con fluidoterapia intravenosa y medicación para controlar la sintomatología
