Enfermedades del sistema urinario: Infecciones urinarias en perros y gatos

Andres Urieta
Medico Veterinario

Cuando una mascota comienza a orinar con más frecuencia, presenta sangre en la orina o parece sentir dolor al hacerlo, una de las primeras posibilidades que vienen a la mente es una infección urinaria. Sin embargo, estos signos también pueden estar relacionados con otras enfermedades del tracto urinario.
Las infecciones del tracto urinario inferior (ITU) afectan principalmente la vejiga y la uretra, y aunque son más frecuentes en perros que en gatos, pueden presentarse en ambas especies y requieren un diagnóstico adecuado para recibir el tratamiento correcto.
¿Qué es una infección urinaria?
Una infección urinaria ocurre cuando bacterias ingresan al tracto urinario y se multiplican, provocando inflamación e irritación, principalmente en la vejiga (cistitis bacteriana) y, en algunos casos, en la uretra.
Aunque la mayoría de las infecciones son causadas por bacterias, también existen factores que favorecen su aparición, como enfermedades hormonales, cálculos urinarios o alteraciones anatómicas.
¿Qué mascotas tienen mayor riesgo?
Las infecciones urinarias pueden presentarse en cualquier perro o gato, pero son más frecuentes en:
Hembras, debido a que su uretra es más corta.
Animales de edad avanzada.
Pacientes con diabetes mellitus.
Pacientes con enfermedad renal crónica.
Mascotas con cálculos urinarios.
Animales con alteraciones del sistema inmunológico.
Pacientes que han sido sondados recientemente.
En los gatos jóvenes, las infecciones bacterianas son menos comunes de lo que muchas personas creen; con frecuencia, los signos urinarios se deben a otras enfermedades, como la cistitis idiopática felina.
¿Cuáles son los síntomas?
Los signos pueden variar según la gravedad de la infección, pero los más frecuentes son:
Orinar muchas veces en pequeñas cantidades.
Esfuerzo o dolor al orinar.
Sangre en la orina.
Orina con olor más fuerte de lo habitual.
Lamido excesivo de la zona genital.
Orinar fuera del lugar habitual.
Incontinencia urinaria.
Molestia al tocar el abdomen.
Si la infección asciende hacia los riñones, también pueden aparecer:
Fiebre.
Decaimiento.
Vómitos.
Disminución del apetito.
¿Cómo se diagnostica?
Aunque los síntomas orientan al veterinario, no son suficientes para confirmar una infección.
Para llegar a un diagnóstico preciso, pueden recomendarse:
Análisis de orina
Es la prueba más importante. Permite detectar:
Bacterias.
Glóbulos blancos.
Sangre.
Cristales.
Cambios en la concentración de la orina.
Cultivo de orina
Es el método más confiable para confirmar una infección bacteriana.
Además de identificar la bacteria responsable, permite conocer qué antibióticos serán más efectivos mediante una prueba llamada antibiograma.
Ecografía
Ayuda a evaluar la vejiga y detectar:
Cálculos.
Engrosamiento de la pared vesical.
Tumores.
Alteraciones anatómicas.
Radiografías
Son útiles para identificar algunos tipos de cálculos urinarios y otras alteraciones del tracto urinario.
Análisis de sangre
Cuando se sospecha que la infección ha afectado otros órganos o existen enfermedades asociadas, los análisis sanguíneos aportan información muy valiosa.
¿Cómo se tratan las infecciones urinarias?
El tratamiento dependerá de la causa y de los resultados de los exámenes.
Generalmente puede incluir:
Antibióticos (idealmente seleccionados según el cultivo y antibiograma).
Analgésicos.
Antiinflamatorios cuando estén indicados.
Aumento del consumo de agua.
Tratamiento de enfermedades subyacentes, si existen.
Es muy importante no suspender los antibióticos antes del tiempo indicado, aunque la mascota parezca haberse recuperado.
¿Se pueden prevenir?
En muchos casos, sí.
Algunas recomendaciones son:
✔ Mantener siempre agua fresca disponible.
✔ Favorecer una buena hidratación.
✔ Permitir que la mascota orine con frecuencia.
✔ Mantener una buena higiene, especialmente en mascotas con mucho pelo alrededor de la zona genital.
✔ Realizar controles veterinarios periódicos en pacientes con enfermedades crónicas.
✔ Seguir las recomendaciones nutricionales cuando existan cálculos urinarios u otras enfermedades del tracto urinario.
¿Cuándo es una emergencia?
Busca atención veterinaria inmediata si tu mascota:
Intenta orinar y no logra hacerlo.
Presenta sangre abundante en la orina.
Tiene fiebre y decaimiento.
Vomita junto con signos urinarios.
Muestra dolor intenso al orinar.
Permanece varias horas sin producir orina.
La incapacidad para orinar, especialmente en gatos machos, constituye una urgencia veterinaria.
No toda molestia al orinar es una infección
Aunque las infecciones urinarias son frecuentes, especialmente en perros, existen muchas enfermedades que producen síntomas similares. Por eso, realizar un diagnóstico adecuado es esencial antes de iniciar cualquier tratamiento.
Si notas cambios en la forma en que tu perro o gato orina, acudir al veterinario de manera temprana permitirá identificar la causa y ofrecer el tratamiento más adecuado para proteger su salud urinaria.
