Enfermedad dental en perros y gatos: un problema silencioso que no debes ignorar

Angel Arias
Medico veterinario

Enfermedad dental en perros y gatos: un problema silencioso que no debes ignorar
Cuando pensamos en la salud de nuestras mascotas, solemos prestar atención a su alimentación, vacunas o desparasitaciones, pero muchas veces olvidamos un aspecto fundamental: su salud bucal.
La enfermedad dental es uno de los problemas más frecuentes en perros y gatos adultos y, si no se trata a tiempo, puede causar dolor, pérdida de dientes e incluso afectar órganos importantes como el corazón, los riñones y el hígado.
¿Qué es la enfermedad dental?
Es un conjunto de alteraciones que afectan los dientes y las estructuras que los rodean, principalmente debido a la acumulación de placa bacteriana y sarro.
Con el tiempo, las bacterias provocan inflamación de las encías y pueden destruir los tejidos que sostienen los dientes.

¿Cómo se forma el sarro?
Después de cada comida, los restos de alimento y las bacterias forman una película llamada placa dental.
Si esta placa no se elimina mediante una adecuada higiene, se endurece y se convierte en sarro, favoreciendo la proliferación de más bacterias.
Signos de que tu mascota puede tener problemas dentales
Muchos animales continúan comiendo a pesar del dolor, por lo que es importante observar otros síntomas.
Los signos más comunes son:
Mal aliento persistente.
Acumulación visible de sarro amarillo o marrón.
Encías rojas o inflamadas.
Sangrado de las encías.
Dificultad para masticar.
Preferencia por alimentos blandos.
Caída de dientes.
Babeo excesivo.
Dolor al tocar la boca.
Pérdida de apetito o de peso.
En los gatos, también puede presentarse irritabilidad o dejar de acicalarse correctamente.
¿Qué mascotas tienen mayor riesgo?
Aunque cualquier perro o gato puede desarrollar enfermedad dental, el riesgo aumenta en:
Animales mayores de tres años.
Razas pequeñas de perros.
Mascotas que nunca han recibido limpieza dental.
Animales alimentados exclusivamente con dietas blandas.
Pacientes con ciertas enfermedades metabólicas.

¿Qué puede pasar si no se trata?
La enfermedad dental no solo afecta la boca.
Las bacterias pueden ingresar al torrente sanguíneo y contribuir a lesiones en diferentes órganos.
Las posibles complicaciones incluyen:
Infecciones severas de la cavidad oral.
Pérdida de dientes.
Dolor crónico.
Abscesos dentales.
Dificultad para alimentarse.
Afectación del corazón, hígado y riñones.
¿Cómo se diagnostica?
El médico veterinario realizará un examen físico de la cavidad oral y, en muchos casos, recomendará una limpieza dental profesional bajo anestesia.
En algunos pacientes pueden ser necesarias radiografías dentales para evaluar estructuras que no son visibles a simple vista.
¿Cómo prevenir la enfermedad dental?
La prevención es la mejor forma de mantener una boca sana.
Recomendaciones:
✅ Cepillar los dientes de la mascota con productos diseñados para uso veterinario.
✅ Acostumbrar al animal al cepillado desde cachorro.
✅ Realizar controles odontológicos periódicos.
✅ Utilizar dietas o productos recomendados por el veterinario para favorecer la higiene oral.
✅ Programar limpiezas dentales profesionales cuando sean necesarias.
Errores comunes
❌ Utilizar pasta dental para humanos.
❌ Esperar a que aparezca dolor intenso para acudir al veterinario.
❌ Pensar que el mal aliento es normal.
❌ Intentar retirar el sarro con objetos caseros.
❌ Administrar medicamentos sin supervisión profesional.
¿Cada cuánto se debe revisar la boca de una mascota?
Se recomienda realizar una revisión bucal durante cada consulta veterinaria de rutina y prestar atención a cualquier cambio en el aliento, la alimentación o el comportamiento.
La detección temprana ayuda a evitar tratamientos más complejos.
